Verano.

Todo tiende a marchitarse.
La pupila brilla mustia ante el biocronograma
mientras lo lindo huye despavorido al Este.

Habrá que sosegarse y resignados caer en la tentación de ver
como fragmentos de vidrios de colores contra el cordón
son fortuitamente iluminados por algún tenue farol.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s